Lo que conocemos como información de una empresa (la información personal de los clientes, los datos confidenciales de la empresa, entre otros) que antes se guardaba en registros físicos como carpetas o cajones bajo llave, actualmente se archiva en formatos digitales en la nube.
Debido a lo anterior, se corre mucho riesgo de que dicha información llegue a filtrarse, poniendo en riesgo la seguridad de la empresa. Por este motivo es importante tener un control de acceso a los sistemas y las aplicaciones para así permitir que únicamente las personas indicadas tengan acceso y evitar que aquellos usuarios no autorizados obtengan acceso a esa información confidencial y así evitar la fuga de datos.
¿Cómo funciona?
El control de acceso se encarga de identificar al usuario para autorizar cuál es el nivel apropiado de información a la que puede tener acceso y cuales serán las acciones que se le permitirán realizar, en base a sus credenciales. Una vez que el usuario ha sido identificado, obtendrá acceso a un área especifica.
Muchos de estos sistemas de control incluyen autenticación multifactor (MFA), este método requiere, como su nombre lo indica, múltiples métodos para comprobar la identidad de un usuario.
Principales ventajas del control de acceso a sistemas y aplicaciones.
- Impide que la información confidencial este accesible para personas equivocadas.
- Es una de las mejores herramientas para proteger datos almacenados, particularmente en la nube.
- Garantiza que tu información esté protegida de manera continua.
- Proporciona acceso autorizado a las aplicaciones y los datos que los empleados necesitan para lograr sus objetivos cuando los necesitan.
- Protege los datos y disminuye las dificultades de acceso de los usuarios.
- Autoriza la gestión de identidades, el restablecimiento de contraseñas, el control de seguridad y las solicitudes de acceso para ahorrar tiempo.
Tipos de control de acceso
Existen cuatro tipos de control de acceso, cada uno de ellos proporciona un control específico:
- Control de acceso discrecional (DAC)
En este modelo, el propietario es quien concede los accesos a los usuarios a su reserva.
- Control de acceso obligatorio (MAC)
Se usa en entornos políticos o militares, donde un administrador establece el control de acceso y el sistema aplica ese control, sin permitir que los usuarios eludan la configuración de seguridad; el sistema decidirá que usuarios, procesos y dispositivos tienen acceso a qué áreas y lo aplicara en todas partes.
- Control de acceso basado en roles (RBAC)
Asigna derechos de acceso a los usuarios de su organización en función de las tareas que realizan, esto asegura que los usuarios y grupos solo tengan acceso a los niveles a los que pertenecen.
- Control de acceso basado en atributos (ABAC)
Otorga, de manera flexible, el acceso en función de una combinación de atributos y condiciones.
El control de acceso a sistemas y aplicaciones es una medida de seguridad importante que toda organización puede implementar como medida de protección contra las filtraciones de datos e información confidencial porque asegura que los usuarios tengan acceso únicamente a la información necesaria y autorizada. Y es especialmente útil para aquellas organizaciones que cambiaron su forma de trabajo a modo híbrido y mantienen la mayor parte (si no es que toda) de su información en la nube.

